Papel para impresoras de etiquetas y eficiencia de impresión
El polipropileno (PP), el polietileno tereftalato (PET) y la pulpa de madera son tipos de sustratos, cada uno adecuado para distintos escenarios de aplicación y con diferentes perfiles económicos. Una gran empresa logística descubrió que, tras cambiar al papel con sustrato de PET, las etiquetas no se borran ni pierden nitidez. La utilidad práctica de los sustratos sintéticos demuestra que los sustratos de PVC, PET y BOPP representan casi el 77 % del volumen total de envíos en el mercado. El papel de pulpa de madera se rasgaba y desdibujaba fácilmente tras cada transporte de las etiquetas. Con los datos disponibles, muchas empresas logísticas pueden aumentar su eficiencia en la impresión y aplicación de etiquetas al comprender los tipos de sustratos utilizados y las tecnologías de impresión aplicables. Al adquirir un conocimiento adecuado sobre los sustratos, el nivel de eficiencia de impresión optimizada aumentará. Al seleccionar un sustrato, deben considerarse tanto el nivel de tecnología de impresión requerido como las condiciones del entorno de impresión. Un nivel determinado de impresión térmica exigirá un nivel equivalente de sensibilidad térmica en los sustratos de PP. Asimismo, la impresión por transferencia térmica será necesaria para mejorar la calidad adhesiva de los sustratos. Al adquirir sustratos, puede evitarse una selección inadecuada —que reduzca la eficiencia de impresión— mediante la verificación de la lisura y flexibilidad de su superficie.
Tecnología de Recubrimiento de Precisión
La tecnología de impresión del papel para impresoras de etiquetas determina la nitidez de la impresión y la solidez de las capas de tinta. La uniformidad del recubrimiento determina la calidad del papel. El papel recubierto está diseñado para impresión diaria de baja frecuencia, mientras que el papel concebido para impresión de alta frecuencia y alta durabilidad se denomina papel recubierto con resina. Este último ofrece una mayor resistencia a los arañazos y una mejor adherencia de la tinta. Un ejemplo al respecto es una empresa manufacturera cuya tasa de defectos por desprendimiento de tinta era del 1,2 %. Tras cambiar al papel recubierto con resina sometido a tratamiento de corona —lo que elevó la tensión superficial del papel a 42 dyn—, la tasa de defectos se redujo a menos del 0,3 %. Estudios autorizados indican que la combinación entre el recubrimiento y la cinta de carbono es la causa principal del desprendimiento de tinta. El papel recubierto con resina debe utilizarse exclusivamente con cintas de carbono de resina, mientras que el papel recubierto convencional es compatible con cintas de cera o mixtas. Es habitual comprobar la solidez del recubrimiento rayando con la uña la zona impresa de una etiqueta para verificar si la calidad del recubrimiento es suficiente. La selección de un papel recubierto adecuado, según la durabilidad requerida en la impresión, mitigará principalmente la necesidad de reimprimir debido al borramiento de la tinta y mejorará la productividad de la impresión.
Grosor del papel utilizado en la impresión de etiquetas
La fiabilidad del proceso de impresión y la uniformidad del grosor del papel de impresión son de suma importancia en dicho proceso. Por lo tanto, el grosor del papel de impresión debe cumplir con la norma ISO 534 para la medición del grosor de papeles y cartones. La norma ISO 534 especifica la metodología para medir el grosor de papeles y cartones, así como el grosor máximo permitido para estos materiales, que es de 0,1000 pulgadas. Un papel de alta calidad presenta una tolerancia de grosor equivalente a la del papel de impresora de etiquetas de alta calidad, controlada con tanta precisión que su delgadez, la uniformidad de dicha delgadez y su calidad garantizan que la cabeza de impresión no imprima con una presión inconsistente ni inferior a la uniforme. Una empresa de almacenamiento utilizaba un papel para impresora de etiquetas con un grosor inconsistente, lo que provocaba atascos del papel más de 200 veces al mes. Tras sustituirlo por un papel para impresora de etiquetas conforme a la norma ISO 534 sobre grosor, los atascos disminuyeron a menos de 5 veces al mes y la eficiencia de impresión mejoró notablemente. El grosor normalizado ISO del papel permite que la impresión digital sea uniforme, lo que favorece un desgaste uniforme y no excesivo de la cabeza de impresión, mejora la precisión de impresión y reduce la irregularidad en el desgaste de dicha cabeza.
Compatibilidad de alimentación con flujo suave
El papel para su impresora de etiquetas debe permitir un flujo ininterrumpido de papel. Uno de los elementos más importantes del flujo de papel son los bordes del papel. Si los bordes del papel son lisos y el papel tiene el grosor y la rigidez adecuados para no doblarse, entonces el sistema de alimentación de papel debería funcionar perfectamente. Esto es importante porque, si el papel no se atasca durante la impresión, el sistema de la impresora podrá alcanzar la velocidad máxima de impresión continua. Un ejemplo de empresa con elevadas necesidades de impresión es una compañía de comercio electrónico. Esta empresa logró, en una ocasión, una velocidad de impresión continua de 250 mm/s sin atascos de papel, gracias al uso de papel para etiquetas de alta rigidez. Esta es la velocidad estándar requerida para que la impresora utilice los cabezales térmicos de la serie Kyocera TPA. Kyocera ha probado sus cabezales de impresión para garantizar que puedan imprimir a una velocidad de 250 mm/s, por lo que debe utilizarse un papel para etiquetas altamente compatible con el sistema de alimentación para alcanzar dicha velocidad. Si se emplea papel para etiquetas con una rigidez de 150–200 mN junto con una entrada de alimentación de papel de dimensiones equivalentes, será posible la impresión continua gracias a la reducción de la resistencia durante la alimentación. Esto permitirá utilizar la impresión a alta velocidad para garantizar un flujo ininterrumpido de impresión.
Menos residuos de impresión
El papel de alta calidad para impresoras de etiquetas puede ayudar a reducir los residuos de impresión. La medición de la eficiencia de impresión incluye la tasa de residuos; cuanto mayor sea dicha tasa, menor será la eficiencia. Atascos de papel, desalineaciones y etiquetas manchadas o mal impresas generan residuos de impresión y constituyen un problema asociado al uso de papel de baja calidad para impresoras de etiquetas. Un ejemplo de la diferencia que puede marcar el papel de alta calidad para impresoras de etiquetas en la industria es el caso de una empresa minorista cuyo volumen mensual de etiquetas desperdiciadas era de 5000 hojas. Tras sustituir el papel de baja calidad por papel de alta calidad que cumplía con los estándares industriales, su volumen mensual de etiquetas desperdiciadas disminuyó a 300 hojas y su aprovechamiento de materiales aumentó un 94 %. Según previsiones recogidas en informes, para 2026 la tasa de residuos de impresión en la industria de etiquetas autoadhesivas podría reducirse a menos del 0,1 % gracias al uso de materiales de impresión de alta calidad, lo que aportará aún más valor a las empresas. Dado que los residuos de impresión suponen un mayor despilfarro de los recursos empresariales, para combatir este problema se recomienda combinar el uso de papel de alta calidad con un almacenamiento adecuado, concretamente guardando el papel en un lugar seco y bien ventilado, a fin de evitar su exposición a niveles excesivos de humedad y posibles deformaciones.
Ahorros a largo plazo en costes
Comprar papel para impresoras de etiquetas de calidad ofrece numerosos beneficios, entre los que se incluyen una mejora de la eficiencia en la impresión de etiquetas, ahorros a largo plazo en los costes operativos, reducción del consumo de materiales, menor necesidad de mantenimiento de las impresoras y menores costes de reparación. Un buen papel para etiquetas contribuye a una impresión más eficiente al disminuir los costes de mantenimiento de la cabeza de impresión y al prolongar su vida útil. En una empresa industrial, la vida útil de las cabezas de impresión aumentó un 200 % gracias al uso de papel para impresoras de etiquetas compatible con dichas cabezas, lo que redujo además sus costes de sustitución de cabezas de impresión en un 40 %. Otras empresas, como Kyocera, también han realizado ensayos que confirman que, con impresoras de alta calidad y papel para impresoras de etiquetas de alta calidad, es posible imprimir más de 50 kilómetros antes de necesitar reemplazar las cabezas de impresión. Por el contrario, el papel de baja calidad para impresoras de etiquetas incrementa la frecuencia con la que deben sustituirse las cabezas de impresión. El papel de alta calidad para impresoras de etiquetas presenta una elevada relación costo-beneficio, dado que los ahorros generados superan ampliamente su precio. Elegir el papel adecuado para impresoras de etiquetas, teniendo en cuenta el tipo de impresora y el escenario de uso, constituye una decisión inteligente y económica para las empresas.